martes, 10 de diciembre de 2013

pequeños detalles

cortinas y visillos nuevos en El Palomar. foto J. Mariscal

En los últimos meses en La Casa Grande nos hemos dedicado  a una tarea discreta  pero laboriosa de renovación de una serie de elementos y detalles que requerían un cambio: sillones y sillas en el patio, o un nuevo sofá en la biblioteca. Todos estos muebles son reciclados y han requerido su trabajo de restauración. Ahora parecen otros. Concretamente, las sillas, que son antiguas sillas de jardín, las compré que eran casi una chatarra pero Beatriz y Laura las han dejado preciosas. Los sillones  y el sofá son de haya y proceden de London desván  en Sevilla.  Pepe Gamaza en su taller de Arcos ha realizado los cojines de todos ellos. También ha retapizado los silloncitos de la biblioteca. Varias habitaciones lucen cortinas, visillos o colchas nuevos. Algunos tejidos en lana y algodón los han realizado expresamente en Naqhs para La Casa Grande.  Y Juani, la costurera, ha realizado un trabajo primoroso cosiendo  las cortinas. En una habitación, con los cambios, he puesto una de mis alfombras  uzbekas para que combinara mejor con la nueva cortina. También las paredes tienen novedades: un precioso y antiguo susani ( procedente de Uzbequistán y que he rescatado de mi baúl de las telas) con flores bordadas en seda sobre lino y un cuadro de Mike England, el pintor inglés con casa y estudio en Arcos y que vive temporadas aquí, con un motivo tópico ( el perfil de Arcos desde el río) pero con un trazo sugerente.  En toda esta reforma muy visible, pero casi imperceptible porque la armonía de la casa no se ha alterado, quiero destacar la labor de mujeres habilidosas, pequeños artesanos y artistas, fábricas o tiendas pequeñas, y especialistas en salvar objetos hermosos del naufragio. El resultado son pequeños detalles que contribuyen a embellecer la casa y una trama artesanal en nuestro entorno que da sentido a las cosas y satisfacción a nuestro trabajo. 

el imponente susani que ha salido del armario
detalle del bordado
las nuevas cortinas de la Suite y la alfombra de Naqsh que ya tiene 14 años. foto J. Mariscal

detalle. foto J. Mariscal
detalle de la colcha  del Palomar.
el tejido es de Naqsh y Juani la cosió

las antiguas sillas de jardín

el sofá de haya

…y los sillones a juego
el boceto al óleo de Mike England
los silloncitos retapizados
foto J. Mariscal
la cortina de la Penúltima y la alfombra uzbeka
la cortina de la Alcoba. foto J. Mariscal

martes, 26 de noviembre de 2013

Celebración 3: Mariscal mirando a Herreros.


Sólo puedo decir en cuanto a mi admiración hacia la obra de Ramón Herreros que sus obras y el horizonte de Arcos, renacido cada día, dan vida a mi casa, a La Casa Grande a través de múltiples, queridos y espléndidos balcones y ventanas. 
Juan Mariscal, que tiene ya muchas estimadas ventanas en blanco y negro en la galería y el patio, detuvo de nuevo su mirada en la obra de Herreros durante la celebración del premio de fotografía de este año. Estas son algunas de las hermosas fotografías de este encuentro.



sábado, 23 de noviembre de 2013

Celebración 2: La mirada de MG Abadia


MG Abadía, Manolo Gutiérrez, reflejó así las horas compartidas en La Casa Grande en la celebración del premio de este año. Gracias Manolo, por esta mirada tan cálida.




viernes, 22 de noviembre de 2013

celebración. 1: Inanna, Astarté, Estrella

Yo lo llamo Inanna porque representa a esta diosa sumeria ( pero este cuadro de Ramón Herreros se llama El lugar de la feliz llegada-8)

El sábado pasado los ganadores del premio de fotografía de este año disfrutaron de su premio.
Como en ocasiones anteriores pasamos un fin de semana espléndido de charlas, risas, mucha amistad, muchas fotos y más risas. Nuestra amiga Astarté ( Estrella Serrano para los no íntimos)  lo reflejó así con su móvil en su muro. En próximas entradas tendremos el objetivo de Manolo Gutiérrez, de Juan Mariscal y …si dios  y la informática quieren de Diego G. Silva





miércoles, 16 de octubre de 2013

Círculo otoñal



Esta mañana he dado un paseo otoñal en círculo por la sierra, cerca de Arcos. Iba con una persona muy querida en un día muy especial para ella. Encinas, quejigos, robles, algarrobos ( en flor), madroños, acebuches( olivos silvestres), chopos, mosquetas y majuelos esbozaban casi todos los colores del verde. Un intenso aroma a miel perfumaba el monte y el canto intermitente de los pájaros resonaba cercano y se perdía entre los arboles. ¡Sigue este veranillo del membrillo que parece no querer terminar! Hay días en los que los frutos desbordan el regazo.
la sierra del Pinar
Algarrobos de porte imponente

helechos en el camino
De vuelta a los Llanos del Campo donde esperaba el coche

sábado, 28 de septiembre de 2013

¿predicciones?


Suelo mirar las predicciones meteorológicas cuando tengo previsto ir  a caminar, pero si no, me asomo al balcón y me oriento. Hoy  las previsiones "daban agua", como se dice aquí, al 100% desde hace varios días. Salí a caminar alrededor del pueblo com mi impermeable preparado y nada. El único agua era la del río (y la de mi sudor al subir la cuesta a la vuelta). Esto me hace pensar de nuevo en lo alarmistas que acostumbran a ser las predicciones meteorológicas y como esto condiciona la actitud de mucha gente. ¿Amenazan con lluvia? pues no salimos de casa. La relación de las personas con la naturaleza está cada vez más mediatizada por la tecnológica y por lo que dice internet, la televisión y el GPS. Por un lado, es como si ciertas instancias quisieran curarse en salud y también magnificar su influencia. Por otro, creo que el seguimiento ciego de estas predicciones u orientaciones se debe al miedo y a la falta de confianza en las posibilidades del ser humano de desenvolverse con armonía en  nuestro entorno y en la creencia de que la tecnología es un ente todopoderoso e infalible, ¡ qué pena! Me parece, mientras escribo, mirando por mi balcón, que dentro de un rato va llover. Ya anochece y ha hecho un estupendo día de otoño.

Estas son algunas fotos, hechas con el móvil, durante el paseo de esta mañana por los llanos de la huerta. 
He salido andando desde La Casa Grande, bajado hasta el río por  la cuesta de Noriega.

Después de dar la vuelta junto al río por los llanos he llegado hasta el molino del Algarrobo y he vuelto a subir por la cuesta de Noriega.