lunes, 5 de octubre de 2009

La Feria en Arcos


Baile por sevillanas, mujeres vestidas de flamenca, manzanilla, algunos caballos, niños en cochecitos o montados en los cacharritos - incluso a caballo- familias en pleno, encuentros con los amigos, musica atronadora y muchas caras de alegría. Bailes, sevillanas, copas y pescaíto frito hasta la madrugada. Eso, y muchas cosas más configuran la Feria, que en Arcos se celebra entorno a San Miguel, a finales de septiembre. Son cuatro días intensos, donde el pueblo se vuelca con sus mejores galas y todas las ganas para reencontrarse, sentirse bien y poner el cuerpo y la energía al corriente.
Como colofón ahí están, guapísimas, Beatriz -una pieza clave del equipo de La Casa Grande- con su hija Mila posando en el patio y en el balcón de La Casa Grande antes de ir a darse una vueltecita por la Feria.










































martes, 22 de septiembre de 2009

A la vera del río ( y 2)




Mañana de fin de verano. El camino que, bordeando el río, rodea Arcos de la Frontera, a los pies de la peña, ya está prácticamente terminado. Con mis vecinos y amigos Jenny y Derrick, reanudamos el paseo que reseñé en este blog, en su primer tramo, el pasado 20 de abril.

Hace unos seis años, precisamente con ellos a los que también les gusta caminar y descubrir, intentamos descender hacia el antiguo molino de la Fuente del Río a los pies de la peña vieja. Fue un rotundo fracaso porque el camino desaparecía, cortado por la dejadez, los escombros y las apropiaciones de terrenos de dudosa legalidad.

El camino se incia, más o menos, por donde debía estar, en el recinto amurallado, la puerta de Carmona. Desciende en pendiente suave hasta los restos de una torre de vigía del siglo XII, cuando Arcos era todavía musulmana, bajo el dominio almohade. Quedan pocos vestigios de la torre pero se está haciendo unas excavaciones en el lugar.

Desde aquí la vista es espléndida: el río Guadalete, el restaurado molino de la Fuente del Río, el caserío de Arcos asomado a la Peña vieja, la vega, la serranía de Grazalema a lo lejos... y una feísima urbanización de adosados encaramándose al cerro.

Cruzamos el río por la zúa del molino y, tras seguir el camino bordeando el Guadalete por un hermoso paraje situado bajo la Peña Vieja, llegamos al molino de la Angorrilla. Hasta aquí hemos tardado menos de una hora. Ese día seguimos la ruta hasta el final pero se puede volver al casco antiguo de Arcos, subiendo desde el barrio bajo y cruzando la muralla por la antigua puerta Matrera de la muralla este del pueblo. Las últimas fotos corresponden a la subida hacia La Casa Grande desde el barrio bajo.

La recuperación de este tramo del circuito es un buen logro. Permite disfrutar de las zonas, tanto del río como a los pies de la peña, más inaccesibles y, sobretodo, posibilita hacer un hermoso paseo circular rodeando el pueblo. Sin embargo, sería deseable mantener la limpieza y urgente recoger las basuras y desechos que se encuentran a lo largo del recorrido.

Este día andando a buen paso, aunque deteniéndonos para hacer fotos y contemplar las aves en el río, tardamos dos horas y media desde la salida de La Casa Grande hasta el regreso al hotel haciendo el circuito completo.